Cómo actuar ante el ladrido incesante del perro del vecin@

18 abril, 2019
Cómo actuar ante el ladrido incesante del perro del vecin@

Nadie, salvo quienes lo sufren o han sufrido, sabe lo terriblemente horrible que puede llegar a ser tener que escuchar a un perro ladrando las 24 horas del día. Soy amante de los animales y desde niña he tenido gatos y perros en casa, pero considero que para ser propietario de un animal hay que ser responsable del mismo en muchos sentidos y quien no sea capaz de serlo, moral, económica o educacionalmente, es mejor que no tenga.

Hace una semana llegó hasta nuestro correo el email de una mujer que no soportaba más la situación y buscaba apoyo por nuestra parte. La señora, que vamos a llamar Ana, debe soportar los ladridos continuos de un pastor alemán que vive dos pisos más arriba de ella. La propietaria del perro, bien por trabajo, ocio, e incluso por viajes, deja al animal la mayor parte del día solo con las puertas del balcón abiertas, ya sea verano o invierno, y al no estar bien educado, se pasa la mayor parte del tiempo ladrando a todo lo que se mueve en la calle.

Dolores de cabeza, estrés, agotamiento e impotencia son algunos de los problemas y sentimientos que tiene Ana y, a pesar de ello, hay poco que pueda hacer ¿o no?

Legalidad

La ley establece que se puede hacer ruido, no superior un número de decibelios establecido por el Ayuntamiento de cada ciudad, hasta las 22:00 de la noche en la mayoría de los casos y hasta las 00:00 en algunos municipios o fechas especiales como fiestas patronales, etc. Eso significa que, si el animal, por muy molesto que sea, no sobrepasa esos decibelios, la policía no puede hacer nada a ninguna hora del día, aunque sí por la noche. Ahora bien, si el perro ladra en el balcón  y no desde dentro de la vivienda, ya hay ciudades que han puesto en marcha una serie de multas para prevenir esta situación. En Madrid, por ejemplo, la multa por dejar a un perro ladrando en el balcón o la terraza de forma continuada puede llegar hasta los 750 euros.

En Alicante, 20minutos.es se hace eco de una vecina que podría llegar a pagar una multa de 15.000 euros por tener dos perros ladrando en el balcón.

Por lo visto, la vecina de Ana alega que tiene que viajar mucho por trabajo y no puede llevar al perro junto a ella porque la mayoría de las aerolíneas vetan su viaje. Sin embargo esto no es cierto, si bien es verdad que hay algunas razas que tienen recomendado no viajar en bodegas de carga, la gran mayoría puede hacerlo, e incluso el propietario puede contratar los servicios profesionales de algunas empresas especializadas como animalesporavion.com del grupo Star Cargo.

Por otro lado queda el tema del civismo. Puede que legalmente un perro pueda pasarse horas ladrando en el interior de una vivienda durante el día sin que su dueñ@ sufra castigo alguno, pero no es cívico, y si hablamos de respeto vecinal la cosa es aún peor.

Y es que en mi opinión, hemos llegado a un punto en el que la gran mayoría de la población tira para lo suyo sin mirar a quien perjudica por el camino. En otras palabras: si las consecuencias que pueden tener sus actos no le van a perjudicar a él o a ella, le da igual si perjudican a otra persona (a no ser que sea amigo o familiar) y, por ende, el civismo se va a la “mierda”.

Si tenemos suerte (lo digo con sarcasmo) y el perro en cuestión ladra también por la noche, aunque sea dentro de la vivienda podemos llamar a la policía y presentar denuncia. En estos casos, la policía acudirá los lindes de la vivienda con un sonómetros para medir los decibelios que el perrito alcanza con sus ladridos, si se superan los permitidos por la noche la policía actuará:

  • Solicitando el cese de la actividad perturbadora (garantizando que el can no volverá a molestar) e imponiendo una sanción al vecino.
  • Si la primera vía no funciona, el presidente de la comunidad podrá obligar al vecino a cumplir el mandato policial.
  • Si ambas opciones anteriores siguen sin dar resultado, la demanda judicial será la última opción.