Cómo elegir los colores para pintar la fachada de tu casa

7 abril, 2020
Cómo elegir los colores para pintar la fachada de tu casa

La fachada en las casas son una inmejorable carta de presentación y aunque no lo parezca dicen bastante de cómo son por dentro y de las personas que habitan en ella. Por este motivo tener bien la fachada es bastante recomendable. En este sentido podemos hablar de los ornamentos, aspectos de carácter arquitectónico, materiales, vegetación y los colores.

¿Qué color elegimos?

Cuando se valora el color a elegir de la fachada el entorno es importante, puesto que el edificio está en el mismo campo visual. Por todo ello hay que pensar en una serie de factores, como son la luz, el contraste, la dirección desde la que se observa, etc.
Adquiere gran importancia fijarse en aspectos como el color del tejado o en los parámetros del exterior y ver que no existen colores prohibidos en la zona en la que vives.

Pese a que no hay colores ideales para las fachadas de una casa, los tonos que más se usan son los neutros, en especial el blanco. Lo que hace es repeler los rayos solares, por lo que las paredes se calientan menos, por eso lo vemos en sitios que hace mucho calor o en la costa.
Otros colores como pueden ser el negro o el gris no suelen usarse a la hora de pintar frentes pero si que hay grises de tono medio o suave en las construcciones más recientes.

Pintar la fachada de casa con colores naturales y apagados
Se recomiendan también los colores naturales como pueden ser el beige, marrones o los colores en tierra. Son unos colores de lo más relajantes a nuestra vista.

Suele elegirse tonos poco saturados o apagados combinados con blanco, tonos de mayor suavidad y oscuros en la misma gama.
Pintar la fachada en colores de mayor viveza
Colores vivos como son el rojo o el morado no son de los mejores para la pintura de las paredes, pues solemos cansaros de ellos y su estridencia es mayor por la luz natural que realza el color y destaca en su entorno, donde los colores serán neutros y apagados.
Como suele decirse un color muy llamativo puede terminar alterando nuestro estado en lo emocional o hasta ponernos nerviosos con el paso del tiempo.
Pintar fachada de una casa haciendo combinaciones de colores
Una magnífica opción es ir pintando la fachada de la casa en combinación de colores. Vamos con algunas interesantes ideas:
Blanco y beige o marrón

En el caso de no querer destacar mucho y preferir que nuestra casa tenga un aspecto tranquilo y natural, combinar el blanco con el marró o el beige puede ser una magnífica idea. Estos tonos no se recomiendan demasiado oscuros.
Blanco y gris perla

Una combinación parecida a la anterior
Con ella se le puede dar un toque de lo más elegante a nuestra casa Eso sí, mejor en zonas donde haya más sol.
Blanco y rojo

Aunque hayamos mencionado este tema antes, si queremos que la fachada de nuestra casa tenga tono llamativo, lo mejor es que se combine con el blanco. Lo mismo que para pintar el interior del hogar, es aconsejable elegir una o dos partes de la fachada, para así poder pintar con un color llamativo como pueda ser el rojo.
Blanco y azul:

Aquí se puede hacer una combinación del blanco con un color atractivo, pero que no sea muy chillón, donde vamos a poder decantarnos por el color azul. Al igual que el rojo, lo mejor es pintar 1 o 2 zonas de la fachada en este color.
Una vez que ya tienes nociones de cómo elegir los colores para poder pintar la fachada de una casa, puedes pensar bien cuáles son al final los elegidos.

En Decolor, que llevan muchos años en el sector, creen que el asesoramiento a los cientes es siempre algo importante para que luego cuando se ponga a pintar o los trabajadores que realicen el trabajo hagan una buena labor y no nos arrepintamos de los resultados.

Los colores vivos a todos nos dan alegría, pero hay que ser conscientes de que a la hora de pintar una fachada no son los mejores, pues como decíamos antes suelen destacar demasiado y podemos correr el riesgo de cansarnos de estos colores.Lo mejor es siempre optar por la moderación, pues de esta manera seguro que la adaptación al medio es más fácil y siempre va a ser más sencillo el poder pintar de nuevo en el caso de que nos cansemos de la tonalidad o queramos renovarla, pues el paso del tiempo siempre termina haciendo necesaria una actualización.